Del concepto a la fórmula cosmética: cómo se desarrolla un producto cosmético

Técnica de I+D evaluando una muestra cosmética durante el desarrollo de una fórmula.

Del concepto a la fórmula cosmética: cómo se desarrolla un producto cosmético

Del concepto a la fórmula: cómo se desarrolla un producto cosmético 

El desarrollo de productos cosméticos empieza mucho antes de fabricar el primer lote.

Una idea como «quiero desarrollar un sérum facial» debe transformarse en decisiones concretas sobre objetivo, público, activos, textura, uso y características del producto.

Estas son las principales fases del desarrollo de un producto cosmético hasta definir una fórmula preparada para continuar su recorrido técnico.

Una buena idea de producto no necesita llegar acompañada de una fórmula terminada.

Ordenar el concepto y definir qué debe conseguir el producto es el primer paso para empezar a desarrollarlo. 

Cuéntanos tu idea

1. Del concepto al brief del producto cosmético

Antes de entrar en formulación, el equipo de I+D necesita entender qué se quiere desarrollar. 

También debes decidir si tiene sentido crear una línea de cosméticos desde el inicio o comenzar por un único producto estratégico.

No necesitas tener todas las respuestas, pero sí una dirección clara sobre lo que quieres desarrollar.

Definir el objetivo y el uso del producto

Una crema corporal, un sérum facial o un gel para masaje deportivo plantean necesidades distintas.

Por eso se define el tipo de producto, objetivo cosmético, público, zona y forma de aplicación y mercado previsto.

Organizar la idea en un brief cosmético

El brief cosmético recoge los criterios iniciales del proyecto: activos o ingredientes de interés, textura, sensorialidad, formato y otras características buscadas.

El brief no es la fórmula. Es la guía que permite pasar de la idea a unos criterios concretos de desarrollo.

2. Diseñar la fórmula cosmética

Con el concepto definido comienza la formulación cosmética.

Seleccionar materias primas y activos cosméticos

La selección de ingredientes debe responder al objetivo del producto y al conjunto de la fórmula.

No se trata únicamente de reunir activos conocidos. Hay que estudiar su función, concentración, compatibilidad y comportamiento dentro de la formulación.

Definir pH, viscosidad y textura

Una fórmula también debe construirse desde sus características técnicas y sensoriales.

El pH, la viscosidad y la textura pueden influir en el comportamiento del producto y deben valorarse según la formulación y su uso previsto.

Trabajar la fórmula como un conjunto

Un cambio en un ingrediente puede obligar a revisar otros elementos de la fórmula.

Por eso, cómo desarrollar una fórmula cosmética no puede reducirse a una lista de ingredientes: cada componente forma parte de un sistema que debe estudiarse en conjunto.

Una fórmula construida a partir de decisiones aisladas puede alejarse del objetivo inicial del producto.

Definir primero qué debe conseguir el cosmético permite orientar mejor activos, textura y características técnicas. 

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3. Elaborar y ajustar la muestras cosméticas

La fórmula planteada pasa del desarrollo teórico a las primeras muestras cosméticas de laboratorio.

Comparar la muestra con el brief

La pregunta no es simplemente si «la muestra gusta».

Debe analizarse si responde a los criterios definidos para el producto: aplicación, textura, sensorialidad y características buscadas.

Realizar los ajustes necesarios

La primera muestra no tiene por qué ser la definitiva.

Puede ser necesario modificar la formulación y elaborar nuevas versiones hasta alcanzar los criterios definidos para el proyecto.

4. Aprobar la fórmula y preparar la siguiente fase

Cuando la fórmula alcanza los criterios establecidos, puede aprobarse dentro de la fase de desarrollo.

La aprobación de la fórmula no termina el proyecto

Una fórmula definida todavía debe avanzar por las fases técnicas y regulatorias que correspondan al producto.

En la Unión Europea, antes de poner un cosmético en el mercado debe garantizarse su seguridad y elaborarse el correspondiente informe de seguridad conforme al Reglamento (CE) n.º 1223/2009.

Estudiar fórmula y envase

El envase primario no debería elegirse únicamente por su estética.

La compatibilidad entre la fórmula y el envase debe valorarse dentro del proyecto antes de avanzar hacia fabricación.

Pasar del laboratorio hacia producción

La fórmula puede avanzar hacia estudios, escalado y preparación de la fabricación.

La fabricación de cosméticos debe realizarse conforme a Buenas Prácticas de Fabricación. La AEMPS recoge expresamente esta obligación en relación con el Reglamento 1223/2009.

Desarrollar un producto cosmético es transformar una idea en criterios técnicos, una formulación y unas muestras hasta definir una fórmula capaz de avanzar hacia las siguientes fases del proyecto.

Tu concepto puede ser el punto de partida de un nuevo producto cosmético.

Comparte la idea y la fase en la que se encuentra para estudiar cómo convertirla en un proyecto de desarrollo. 

Inicia tu proyecto
¿Necesito tener una fórmula para desarrollar un producto cosmético?

No. El proyecto puede comenzar a partir de una idea de producto, un objetivo y unas características iniciales.

Esa información permite estudiar qué modelo de desarrollo puede encajar mejor con el proyecto.

Primero se define el concepto y se estructura el brief. Después se seleccionan las materias primas, se plantea la formulación y se elaboran muestras para evaluar y ajustar el producto.

El proceso concreto dependerá del tipo de cosmético y de los criterios establecidos.

No existe un número fijo.

Algunos desarrollos pueden necesitar pocos ajustes y otros varias iteraciones hasta alcanzar las características definidas para el producto.

Depende del producto. Pueden valorarse aspectos como el aspecto, olor, color, textura, extensibilidad, pH o viscosidad.

La evaluación debe relacionarse con los criterios definidos previamente en el brief.

Una fórmula puede revisarse por cambios en los objetivos del producto, materias primas, comportamiento técnico, requisitos regulatorios o necesidades del proyecto.

La fórmula avanza hacia las siguientes fases técnicas del proyecto, que pueden incluir estudios, valoración de compatibilidad con el envase, escalado y preparación de la fabricación.

Paula Biotecma
marketing@biotecma.es
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